Este es un terrible ejemplo de cómo un conflicto entre pares puede escalar rápidamente, afectando no solo a la víctima, sino a toda la comunidad escolar. Normalmente no es fácil entender lo grave que puede ser un hecho de abuso entre pares y cómo no responder a hechos más pequeños pueden llevar a un incidente grave como este.

Algunas normas tan simples como monitorear baños y vestuarios, estar supervisando a los estudiantes todo el tiempo y ofrecer sistemas de denuncia sencillos y variados pueden tener un impacto clave en el contexto de la prevención de abusos y delitos graves.

 

En octubre de 2021, siete estudiantes de una escuela en Massachusetts, acorralaron a un jugador de fútbol americano de 14 años en un vestuario, lo golpearon repetidamente, le bajaron los pantalones, lo mojaron con agua y agarraron sus genitales.

Johnathan Coucelos, la víctima, ha dicho que el hecho lo dejó tan traumatizado, que sus padres están demandando a la escuela y a la ciudad por no protegerlo; “Es difícil evaluar cuál sería el costo de la demanda”, indicó el padre de Johnathan, “pero sea cual sea el monto, mi hijo nunca volverá a ser el mismo. Lo que le sucedió se quedará con él por el resto de su vida, aunque está con terapia y toda la ayuda posible”.

Aunque la víctima denunció el incidente a su entrenador y a la administración de la escuela, los estudiantes acusados ​​​​fueron sancionados solo con una suspensión de cinco días. Para la familia de Jonahthan esto no fue suficiente, creen que debería haber más consecuencias. “El castigo debiera ser mucho más alto y considerar a todas las personas que observaron el hecho sin hacer nada, especialmente los entrenadores, en particular el entrenador en jefe que dirige todo el equipo. Debe ser sancionado. No debería seguir en ese puesto”.

En una declaración conjunta, el Departamento de Policía de Woburn y el Fiscal de Distrito indicaron que están investigando el incidente y que es probable que presenten cargos criminales contra los siete estudiantes culpables. “Como comunidad, debemos continuar trabajando juntos para garantizar la seguridad de todos los estudiantes”.

El incidente ha sido tan traumático que, Johnathan Coucelos ya no asiste a clases en su escuela y ahora se inscribirá en una nueva escuela secundaria en las próximas semanas, buscando dejar atrás toda esta pesadilla.

 

Fuente: MASS LIVE