¿Puede un niño abusar sexualmente de otro niño?

La mayoría de las personas están conscientes del riesgo de abuso sexual que algunos adultos pueden representar para los niños, como también que la gran mayoría de los niños abusados sexualmente, son abusados por alguien a quien conocen y confían. Sin embargo, muy pocos adultos entienden que algunos niños y adolescentes también pueden representar un riesgo de abuso para otros niños.

Este puede ser un tema difícil de abordar, porque a los adultos les cuesta pensar en niños o adolescentes que conocemos, como capaces de abusar sexualmente de otros. Sin embargo, todo adulto en contacto con menores tiene la responsabilidad de enseñar cómo interactuar sin dañar a los demás, ya sea cuando aún son niños, o más tarde, como adolescentes; esta responsabilidad incluye asegurarse de que todos los niños que han estado involucrados en una situación sexual dañina, ya sea como víctima o victimario, reciban la ayuda necesaria para superar esta situación y llevar una vida sana.

La Ley chilena establece que cualquier situación de abuso sexual, incluso si los agresores son niños, debe ser denunciada. De hecho, funcionarios públicos y profesionales de la salud y la educación están legalmente obligados a hacerlo en un plazo de 24 horas tras conocer los hechos. Pero más allá de la obligación legal, ¿qué pueden hacer los adultos, padres o docentes, para prevenir el comportamiento sexual entre pares?

  1. Establezca y respete los límites físicos. Asegúrese de que todos los miembros de la comunidad tengan derecho a la privacidad para ir al baño, reflexionar y otras actividades personales. Los adultos son responsables de modelar los límites necesarios que es necesario que hijos/alumnos respeten. Incluso los niños o niñas pequeños deben ser respetados y se deben tener en cuenta sus preferencias cuando sea posible.
  1. Anime a los niños a que se respeten a sí mismos y a los demás. Gran parte de lo que ven los menores en el mundo adulto ignora la importancia de tratar a los demás con respeto y de exigir lo mismo para uno mismo. Las imágenes en la publicidad, las letras de canciones, los videojuegos y las películas pueden dificultar que los niños, incluso los más pequeños, distingan entre acciones inocentes y un comportamiento sexualmente dañino. Enseñe a valorar las interacciones respetuosas y refuerce a los niños que los comportamientos agresivos no serán tolerados bajo ninguna circunstancia.

 

  1. Transmita a los niños que está bien decir «no» y que deben aceptar el «no» de los demás. Enseñe a los niños cuándo está bien decir “No”, por ejemplo, cuando no quieren jugar, ni que les hagan cosquillas, abrazos o besos. Ayúdelos a comprender qué se considera un comportamiento aceptable e inaceptable. Anímelos a que siempre hablen si alguien actúa de una manera que los hace sentir incómodos, incluso si no pudieron decir “no” en ese momento.

 

  1. Esté consciente de cómo los niños interactúan entre sí. Ponga especial atención a los comportamientos de que un hijo/alumno cuando este no permita a otros niños establecer límites o de maneras sexualmente agresivas o abusivas. Busque información y ayuda tan pronto como se sienta incómodo. No lo deje pasar.

 

  1. Hable con los niños y escuche lo que tienen que decir. Los adultos o menores que abusan sexualmente de otros menores dependen del secreto, buscan silenciar a los niños y generar confianza en los adultos, para que nadie diga nada. El primer paso para romper este secreto es desarrollar una relación abierta y de confianza con sus hijos/alumnos: escuche sus miedos e inquietudes y refuérceles que no importa el problema, no serán criticados. Es importante hablar con ellos sobre la sexualidad, ofrecer respuestas precisas a sus preguntas y sentirse cómodo al usar términos correctos para las partes del cuerpo.

 

  1. Establezca pautas claras. Vigile el uso de Internet, los videojuegos, programas de televisión y películas que los menores ven. Explique a los niños los riesgos del uso de Internet, restrinja el acceso a sitios que no sean apropiados para su edad y pídales que informen a un padre o maestro si recibe mensajes o correos electrónicos que contengan material sugerente o sexualmente explícito. Mantenga los computadores, tablets o celulares en lugares públicos para que pueda controlarse su uso.

 

  1. Tome precauciones razonables sobre quién puede cuidar a los menores; no deje a un menor con nadie de quien tenga dudas. Si el niño o niña no le gusta pasar tiempo con una persona en particular, averigüe con él/ella cuáles son sus aprehensiones.

 

  1. Recuérdeles a los menores acerca de otros adultos de confianza con quienes pueden hablar. A veces, el posible abusador puede ser una persona cercana, alguien importante dentro de su familia o escuela, lo que hace muy difícil la denuncia. Un adulto de confianza en la escuela o en la familia inmediata puede hacer que el niño o niña se sienta más cómodo para denunciar a alguien cercano.

Fuente: Stop It Now